Recorrido judío en Pest

Vista del Castillo de Budapest

Budapest Judía

09:00 Uno de los recorridos más populares e imperdibles de Budapest es el barrio judío. Comenzamos otro día de caminata, saliendo por uno de los pasajes transversales a Kiraly y tomamos Rumbach. Sobre esa calle hay una de las 3 sinagogas del recorrido. La entrada es barata, pero realmente no hay nada significativo para ver. Hoy en día no está en uso sino, en proceso de restauración para convertirla en museo.

Retomamos camino y esta vez caminamos por Dob Utca (calle paralela a Kiraly que también rodea Goszdu). Salimos hacia la izquierda y a las pocas cuadras nos encontramos en Klauzal ter. Esta plaza era la más grande del barrio judío y funcionaba como punto de encuentro. Hoy en día solo tiene una placa alusiva y es el punto de encuentro, pero de homeless.

 Volvimos 2 cuadras y doblamos a la derecha en Kazinczy utca. Entramos a la sinagoga ortodoxa, la recorrimos y salimos. La entrada no es muy cara y se puede pagar en florints, euros e incluso dólares americanos (nunca conviene pagar en euros). A la vuelta de la sinagoga hay un patio donde se puede pasar libremente, y hay una “jupa” de hierro (estructura donde se lleva a cabo el casamiento judío).

 11:00 Seguimos caminando unos metros en la misma dirección hasta doblar en Wesselenyi U. Bordeamos la sinagoga que debe su nombre a la calle en la que se encuentra, y llegamos a la entrada en Dohany Utca.

 Antes de entrar notamos que la plazoleta llevaba el nombre de Teodoro Herzl, el padre del sionismo que nació y vivió donde hoy en día se encuentra el museo judío.

Púlpito dentro de la sinagoga Dohany en Budapest

Púlpito dentro de la sinagoga Dohany

 Es un complejo muy grande. Esto se debe a que no es solo una sinagoga, también está al museo judío, hay un patio con esculturas, exposiciones temporarias y un espacio que solía funcionar como plaza.

 La historia de esta última parte es muy triste realmente. Ese sector solía funcionar como punto de encuentro de los judíos del barrio. Durante la segunda guerra los nazis (con apoyo del gobierno local), instalaron allí un gueto judío.  

Al comenzar las muertes en esa parte y no tener donde enterrarlos, tuvieron que sacrificar esa plaza que tantos buenos recuerdos les traía, y colocar en ese lugar una fosa común.

 Es por eso que hoy en día es un cementerio, y contiene algunas placas con los nombres de aquellos que pudieron ser reconocidos. Pese a que la religión judía no abala el hecho de instalar un cementerio cerca de una sinagoga, decidió hacerse una excepción por las circunstancias.

 La entrada al complejo es gratuita. Exceptuando el museo y la sinagoga, uno puede entrar visitar y recorrer como desee. Si se arrepienten y desean visitar alguno de estos lugares van a tener que salir y comprar las entradas fuera del complejo.

 El museo no es muy grande, depende cuan interesado este cada uno, y toma más o menos una hora recorrerlo completo. Más que nada es un museo explicativo de la vida judía, sus festividades costumbres y demás. Hay una segunda parte formada por una muestra de fotografías del holocausto.

La sinagoga por otra parte, si es muy interesante, al menos por su arquitectura. A diferencia de prácticamente todas las sinagogas, por fuera se confunde con una mezquita por su tamaño y decoración.

 Por dentro parece una iglesia, tiene techos altos, decoraciones majestuosas e incluso púlpitos. En gran parte esta particularidad se debe a que los arquitectos pertenecían a la corriente “Neo” de la época. Según dicen, es la segunda sinagoga más grande del mundo después del templo Emanuel en New York.

 La entrada a la sinagoga incluye una guía en varios idiomas. Deben averiguar cuáles son los horarios del tour en el idioma que quieran, pero vale la pena esperar. En caso de tener la posibilidad, conviene hacer esta parte primero ya que después (dependiendo de la simpatía del guía y de los tiempos), se recorre el resto del complejo. Es interesante porque les cuentan la historia del cementerio y la explican las obras de arte del patio.

  • Entrada al parque
    Entrada al parque
  • Entrada a la sinagoga Rumbach
    Entrada a la sinagoga Rumbach
  • Casa donde nació Teodoro Herzl
    Casa donde nació Teodoro Herzl
  • Jupá, lugar sagrado para llevar a cabo un casamiento judío
    Jupá
  • Kipá de la sinagoga
    Kipá de la sinagoga
  • Sinagoga Ortodoxa
    Sinagoga Ortodoxa
  • Cementerio judío
    Cementerio judío
  • Cúpulas de la sinagoga Dohany
    Cúpulas de la sinagoga Dohany
  • Entrada sinagoga Dohany
    Entrada sinagoga Dohany

A la mañana

15:00 Entrada la tarde y habiendo terminado todo el complejo, decidimos sentarnos a almorzar. De pasada habíamos visto un lugar que parecía agradable y de comida elaborada pero rápida, lo cual nos venía bien debido a la hora.

Ricsi

Ricsi

El lugar queda sobre la calle Dob, a pocos metros de Klauzal ter y se llama “Ricsi Street food”. Es un puesto callejero fijo, con mesas al aire libre. Tienen comida judía de todo el mundo, un plato de cada región (o así dicen).

Tienen sándwiches de carne, cordero con cous cous marroquí, knishes de diferentes carnes (masa rellena), ensalada taboule, etc. Las opciones son varias, la comida es rápida, gustosa y barata, y el lugar es muy agradable.

Al fondo hay una especie de bar donde se pueden pedir tragos con o sin alcohol. El lugar abre todos los días y hasta tarde.

Por la tarde

16:30 Teniendo un bibliófilo en el grupo, siempre hay un momento del viaje dedicado a esa actividad. Entramos a varias pequeñas librerías pero sin duda hay que recomendar “Massolit Books”. Es una sucursal de una librería de Cracovia que tiene miles de libros y mucha variedad en inglés.

Lejos de ser una cadena de librerías, el espacio es pequeño y lleno de recovecos, donde hay que ir metiéndose. Dentro hay un café donde los acompañantes se puede sentar a descansar.

18:30 Muy cansados de caminar pero con ganas de seguir aprovechando el día, buscamos alternativas. Es un horario complicado porque todavía es de día pero las atracciones turísticas ya están cerradas. Recordando lo encantados que quedamos la noche anterior y todas las recomendaciones que nos habían dado, decidimos ir hacia el río y tomar un barco.

En el camino nos cruzamos con varios puestos “turísticos” y paramos a preguntar por opciones. Solo nos dijeron de una empresa con la posibilidad de cenar o no allí. Nos resulto raro que nos hayan dado una sola opción, dado que el día anterior habíamos visto muchos barcos.

Preguntamos por otra empresa de barcos, incluso les mostramos el folleto y de mala manera nos dijeron que ese era muy caro, que no valía la pena y el servicio era mejor el que ellos ofrecían. Ahí comprendimos que esos puestos que se ven por toda la ciudad no son realmente del estado sino que, por más que tienen la habilitación, corresponden a empresas privadas.

No satisfechos con la información, y seguros de las opciones que debía haber, decidimos seguir caminando a buscar alternativas por nuestra cuenta.

19:30 Al llegar al costado del río, comprobamos nuestra teoría.  Las alternativas eran muchas y las empresas se ubicaban una al lado de la otra en los diferentes muelles. Vimos 2 o 3 y nos decidimos por una que nos convenció.

Vista de noche desde el río Danubio

Vista de noche desde el río Danubio

El barco de la empresa “DunaYacht” salía a las 20:00 del dock 10. El barco dura una hora, lo justo y necesario. El horario sin duda es el mejor, ya que se puede apreciar tanto de día como iluminado por la noche. El recorrido de todos los barcos es parecido. Este primero va hacia la isla margarita, donde dependiendo el horario se puede bajar y subirse en el siguiente, y después retoma. Llega hasta un puente y da la vuelta. Pasa por todas las edificaciones importantes: puentes, castillo, parlamento, etc.

Mientras se pasa frente a algo importante, se reproduce un audio explicativo en ingles y alemán. Hay mesas afuera para relajarse y dentro hay un bar donde comprar algo para tomar. La única desventaja de este barco es el baño. Es sumamente chico y la temperatura debe llegar a los 50 grados, asique recuerden ir al baño antes de subirse.

Ya sea con esta empresa u otra, es una experiencia súper recomendable. Nosotros quedamos sumamente conformes. Incluso, el pase tiene 2 días de validez para realizar viajes ilimitados. Si desean al día siguiente dar un paseo de día o ir a la isla margarita a pasar un rato, pueden hacerlo. El precio es de 2000 florints, la mitad de lo que nos ofrecían en el “puesto turístico”.

Para cenar

21:30 Por suerte los restaurantes en Budapest cierran bastante más tarde que en otras partes de Europa y del mundo. Habiendo recuperado un poco de fuerzas, decidimos ir a caminar más cerca del departamento. Entramos a “Spinoza”, sobre la calle Dob.

Es un restaurante típico, famoso y recomendado en todas las guías. Tiene comida judeo-hungara y, salvo las carnes exóticas, los platos son abundantes. ¡Muy recomendable el goulash!

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Oh, oh...

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